NO HAY BRILLO SIN SOCURIDAD

 

 

“La aventura más grande que puedes llevar a cabo es vivir tus sueños”.
Oprah Winfrey

 

 

Me proclamo firme soñadora a tiempo completo, con los pies en suelo y la cabeza en mis objetivos, y luchadora de por vida, valiente de forma innata. Valentía es cuando algo te toca el corazón y tú te dejas llevar sin dudarlo un instante. Aunque te estés muriendo de miedo, vas! Un valiente no es quien nunca tiene miedo, sino quien a pesar del miedo sigue avanzando, porque pase lo pase y llegue donde llegue habrá ganado, por el mero hecho de haberlo intentado.

Siempre me he prometido a mi misma que protegería y defendería mi sueño, por encima de cualquier circunstancia, impedimento o fuerza opuesta que pudiera encontrar en el camino, aunque ello supusiera tener que caer mli veces y levantarme mil una, partirme la cara y dejarme los cuernos hasta el último intento.

Confirmo que he tropezado ciento de miles de veces, algunas veces por error, otras por traición de mi mente, otras por pecar de ambiciosa, otras de perfeccionista, muchas otras por no creer en mi, y por narices que ésta oportunidad tenía funcionar. Divino tesoro la cabezonería y las personas “faro” que te iluminan el camino y te acompañan hasta tu destino.

Me declaro fan incondicional del riesgo sensato, de la emoción de luchar por un sueño por imposible que parezca, de dejarse la piel por un objetivo, de las personas apasionadas, de convivir con la presión diaria de querer ser mejor que ayer, de la sensación de estar agotado y seguir, de los abrazos, y de las tardes de película y sofá, de los momentos intensos que no se olvidan y de vibrar cada instante, porque solo se vive una vez.

Reconozco no tener la más mínima idea de dónde estaré mañana, pero esté donde esté huiré y rechazaré como siempre he hecho del conformismo, los prejuicios y la rendición anticipada; Y siempre llevaré por bandera la lucha por mis sueños, el trabajo y la ilusión; Daré todo lo que llevo dentro por mi gente y por mi pasión; Seguiré cruzando mares a contracorriente rodeada de la mejor tripulación y con la valentía suficiente para no tener que llegar necesariamente a puerto seguro mientras eso nos haga felices.

Prometo y aseguro que el camino ha sido duro, largo y en algún momento cruel, pero ha valido la pena cada instante vivido, cada sensación, cada palabra, cada gota de sudor y cada metro recorrido, cada victoria lograda, porque cuando quieres algo con mucha intensidad, ningún sacrificio es demasiado. Cada instante vivido, durante el camino al sueño, con intensidad te pertenece para la eternidad.

 
No hay brillo sin oscuridad.

Compartir en las redes:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *